El constante intento de evadir la realidad

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Categoría : Sociedad

salviaAlgo no funciona bien en el mundo. Hace algunos meses, una planta llamada Salvia divinorum comenzó a utilizarse como alucinógeno. Si bien sus propiedades son muy distintas, los efectos que produce son similares a los del LCD.

Se dice que la Salvia era utilizada por los chamanes mexicanos para comunicarse con los dioses y, a partir de 1962, se descubrieron sus propiedades terapéuticas.

Desde entonces se comenzó a utilizar para la fabricación de diferentes medicamentos. La planta tiene también propiedades curativas. Es utilizada para calmar los nervios, aliviar los síntomas de la depresión, combatir infecciones en la piel y el cabello, reducir inflamaciones y aliviar dolores musculares, entre otras funciones.

Hace unos meses se empezó a difundir a través de YouTube, una serie de videos con personas de diferentes lugares del mundo fumando salvia y padeciendo los efectos ante la atenta mirada de amigos y familiares.

Por el momento, no se ha demostrado que el consumo de salvia traiga trastornos físicos permanentes, tampoco que tenga propiedades adictivas. Sin embargo los efectos, que duran entre cinco minutos y media hora, muestran un trance permanente entre la felicidad y terror mas profundo.

Los especialistas dicen que un consumo mayor a dos gramos podría traer consecuencias mortales. Sin embargo, las semillas de esta planta pueden conseguirse sin ningún impedimento en cualquier vivero o veterinaria.

El consumo de Salvia preocupa a los gobernantes de todo el mundo. Su cultivo y comercio es ilegal en Australia, Finlandia, Italia, Chile, Dinamarca y Suecia, así como en algunos estados de EEUU.

Al hablar de drogas (incluyendo al alcohol), nuestra reflexión debería ser bastante mas profunda. No se trata solo de una cuestión de legalidad, si no también de un problema social que padecen muchos países del mundo. La salvia no es ni más ni menos que otra forma de evadir nuestros problemas, un nuevo colchón.

Nos basta con remontarnos a la psicodélica de los 60’ para comprobar que el problema de las drogas atraviesa las décadas rápidamente.

Cambian las sustancias, pero no los fines con las que se utilizan: darle sentido al mundo que nos rodea, aunque sea solo por unos minutos.

Los especialistas afirman que el problema de los consumidores de estas sustancias comienza en la familia y el entorno social de los individuos.

Los interrogantes serian: ¿Cuánto puede influir en nosotros el hecho de sentirnos socialmente marginados a la hora de consumir cualquier tipo de droga? ¿Que tan triste puede ser nuestra vida para tener la necesidad de crearnos esa realidad paralela? ¿Qué es lo que está fallando hace tiempo?

Comentarios(1)

No hubo mucha lectura de Castaneda por estos lares, ¿estoy en lo correcto?
“Conectarse” y “comunicarse” también demandan un “qué comunicar”…
Plantear esa entelequia que aquí se define vaga y cómodamente como “la droga” como evasión es un problema que ignora las libertades y capacidades individuales. La televisión (las corporativas mediáticas, los monopolios, para no ser ambigüo o eludir fardos) en ese caso es el más poderoso y legal narcótico que entumece y conduce el pensamiento hacia evasiones funcionales.
Y el “problema” de “las drogas” casualmente “ocurre” a quienes no las consumen, no las comercian y sobre todo no saben de qué hablan cuando hablan de droga.
Saludos.

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