El grito de la Tierra

Categoría : General, Sociedad

Miles de manos que revuelven escombros para encontrar sobrevivientes. Miles de personas que prefieren refugiarse al aire libre en lugar de buscar reparo en lo que quedo de sus casas. Ayuda internacional, proveniente de distintos lugares, que tarda en llegar y al final, no hay recompensa. La única crisis que ningún gobierno puede prever, cuya culpable es la naturaleza y su riguroso “ajuste”.

Terremoto (sismo): Liberación súbita y brusca de energía elástica acumulada por la deformación lenta en la superficie de la Tierra, que se propaga en forma de ondas sísmicas. Los terremotos son “sacudidas” de corta duración, pero de gran intensidad, que se producen en la corteza terrestre. El Servicio Sismológico de Mendoza define de esta manera a uno de los fenómenos naturales mas repetidos en los últimos meses. Desde el terremoto ocurrido en Chile el 27 de febrero, más precisamente al norte de Concepción, hasta el más reciente acontecido en China en la provincia de Qinghai, una zona vecina al Tíbet, sin mencionar el devastador terremoto que afecto a Haití el 12 de enero, dejando mas de 230.000 muertos) una serie de terremotos parece no detenerse. Esta sucesión de sismos no es un fenómeno fuera de lo común, el temblor de Haití llamó la atención mundial por el número de victimas fatales (más de 230.000) y los millones de damnificados. El de Chile, por la energía que liberó el movimiento telúrico (8,8°) y por el posterior tsunami que golpeó la costa. Y el sismo en China, se destacó por lo que pudo ser y afortunadamente no ocurrió, todavía se mantiene el recuerdo del sismo que en 2008 dejó unas 90.000 víctimas en la provincia de Sichuan, vecina a Qinghai.

Argentina no es ajena a este tipo de sucesos naturales. A manera de una breve reseña se pueden repasar distintos terremotos ocurridos en nuestro país. Por ejemplo, el 13 de septiembre de 1692, un terremoto de 7,0º de magnitud (escala de Richter) y IX de intensidad (medida en la escala de Mercalli). Más de 200 años después la provincia de San Juan se vio afectada por un fuerte sismo de 7,6º en la escala de Richter y IX escala de Mercalli. Ya en el siglo veinte, uno de los terremotos mas recordados en la historia argentina fue el que se produjo en San Juan el 11 de junio de 1952 según indican los números: 7,0º (magnitud medida en la escala de Richter) y VIII (intensidad medida en la escala de Mercalli) Apenas hace algo más de tres meses, el 19 de enero de 2010, hubo un sismo la provincia de Tucumán (con una magnitud de 5,4º en la escala de Richter) y VII de intensidad (escala de Mercalli)

La sismología

Seguramente muchos de los términos que se mencionan ante un terremoto o sismo son desconocidos para la mayoría de la gente. El estudio de los terremotos tiene su historia. A este estudio se lo conoce como sismología y es una ciencia relativamente reciente. Hasta el siglo XVIII los registros de terremotos son escasos porque no había una real comprensión del fenómeno. De las explicaciones relacionadas con castigos divinos o respuestas de la Tierra al mal comportamiento humano, se pasó a explicaciones pseudo-científicas como por ejemplo, afirmar que los terremotos eran originados por liberación de aire desde cavernas presentes en las profundidades de la Tierra. La sismología  es conocida también como seismología (del griego seísmos= sismo y logos= estudio) y es una rama de la geofísica que se encarga del estudio de terremotos y la propagación de las ondas sísmicas que se generan en el interior y en la superficie de la Tierra. La sismología también incluye el estudio de maremotos y marejadas asociadas (tsunamis) y vibraciones previas a erupciones volcánicas.

Medición de sismos y escalas más conocidas

La medición de los terremotos se realiza a través de un instrumento llamado sismógrafo, que registra en un extensa hoja de papel la vibración de la Tierra producida por el sismo (sismograma). El sismógrafo informa la magnitud y la duración del sismo. Este instrumento registra dos tipos de ondas: las superficiales, que viajan a través de la superficie terrestre y que producen la mayor vibración de ésta y las centrales o corporales, que viajan a través de la Tierra desde su profundidad.

Uno de los mayores problemas para la medición de un terremoto es la dificultad para coordinar los registros obtenidos por sismógrafos ubicados en diferentes puntos del planeta (“Red Sísmica”), de manera que no es erróneo que las informaciones preliminares sean discordantes ya que fueron basadas en informes que registraron diferentes amplitudes de onda. Determinar el área total abarcada por el sismo puede tardar horas o días de análisis del movimiento mayor y de sus réplicas. La prontitud del diagnóstico es de gran importancia para llevar adelante los mecanismos de ayuda en este tipo de emergencias.

Magnitud de la Escala Richter

Representa la energía sísmica liberada en cada terremoto y se basa en el registro sismográfico. Es una escala que crece en forma potencial de manera que cada punto de aumento puede significar un aumento de energía diez o más veces mayor. Por ejemplo, una magnitud 4 no es el doble de 2, sino que 100 veces mayor. Para una mejor descripción de la magnitud en escala Richter se utilizan números y  se describen los efectos del terremoto.

Menos de 3.5: generalmente el movimiento telúrico no se siente, pero es registrado

De 3.5 a 5.4: a menudo se siente, pero sólo causa daños menores.

De 5.5 a 6.0: ocasiona daños menores a edificios.

De 6.1  6.9: puede ocasionar daños severos en áreas muy pobladas.

De 7.0 a 7.9: terremoto mayor. Causa graves daños.

De 8 o mayor: gran terremoto. Destrucción total a comunidades cercanas.

Hay que destacar y tener presente que esta escala es “abierta”, es por eso que no hay un límite máximo teórico. El gran mérito del Dr. Charles F. Richter (según estudios del California Institute for Technology, 1935) consiste en asociar la magnitud del Terremoto con la “amplitud” de la onda sísmica, lo que redunda en propagación del movimiento en un área determinada.

La intensidad del sismo: escala de Mercalli.

Esta escala, que fue modificada en 1931 por Harry Wood y Frank Neuman, se expresa en números romanos. Es proporcional, de modo que una Intensidad IV es el doble de II, por ejemplo. Es una escala subjetiva y para esta medición se recurre a encuestas, referencias periodísticas, etc.

I: Sacudida percibida por muy pocas personas en condiciones especialmente favorables.

II: Sacudida sentida sólo por pocas personas en reposo (acostados), especialmente en los pisos altos de los edificios. Los objetos colgantes pueden oscilar.

III: Sacudida claramente percibida en los interiores, especialmente en los pisos altos de los edificios, muchas personas no lo asocian con un temblor. Los autos estacionados pueden moverse levemente. Vibración como la originada por el paso de un vehículo pesado.

IV: Sacudida sentida durante el día por muchas personas en los interiores, pero por  pocas en el exterior. Por la noche algunas despiertan. Vibración de vajillas, vidrios de ventanas y puertas; las paredes crujir. Los autos estacionados se balancean claramente.

V: Sacudida sentida casi por todos los habitantes del lugar. Algunas piezas de vajilla, vidrios de ventanas, etcétera, se rompen; pocos casos de

Agrietamiento, caen objetos inestables. Se observan perturbaciones en los árboles, postes y otros objetos altos.

VI: Sacudida sentida por todos; muchas personas atemorizadas escapan hacia fuera de sus casas. Algunos muebles pesados cambian de lugar; pocos ejemplos de caída de aplacados o daño en chimeneas. Daños ligeros.

VII: Advertido por todos. La gente huye al exterior. Daños sin importancia  en edificios de buen diseño y construcción. Daños ligeros en estructuras ordinarias bien construidas; daños considerables en las mas débiles; rotura de chimeneas.

VIII: Daños ligeros en estructuras de diseño especialmente fuerte; considerable en edificios ordinarios con derrumbe parcial; grande en estructuras débilmente construidas. Los muros caen. Caída de chimeneas, columnas, monumentos y muros. Los muebles pesados vuelcan. Arena y barro proyectados en pequeñas cantidades. Cambio en el nivel del agua.

IX: Daño considerable en las estructuras de diseño bueno; las estructuras bien planeadas se desploman; grandes daños en los edificios sólidos, con derrumbe parcial. Los edificios salen de sus cimientos. El terreno se agrieta notablemente. Las tuberías subterráneas se rompen.

X: Destrucción de algunas estructuras de madera bien construidas; la mayor parte de las estructuras de mampostería y armaduras se destruyen con todo y cimientos; agrietamiento considerable del terreno. Las vías del ferrocarril se tuercen. Considerables deslizamientos en las márgenes de los ríos y pendientes fuertes. Invasión del agua de los ríos sobre sus márgenes.

XI: Casi ninguna estructura de mampostería queda en pie. Puentes destruidos. Anchas grietas en el terreno. Las tuberías subterráneas quedan fuera de servicio. Hundimientos y derrumbes en terreno suave. Gran torsión de vías férreas.

XII: Destrucción total. Ondas visibles sobre el terreno. Perturbaciones de las costas de nivel (ríos, lagos y mares).

Además, pueden escuchar el podacast creado para la nota con la terminología sísmica.

Por Rodrigo Maydana

@Rodrivox

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