Así titulaban cuatro medios distintos lo que, se supone, es la misma noticia.




Sin embargo, cualquier lector desprevenido podría creer que se habla de cosas distintas en cada artículo. Si no se tiene la posibilidad (o las ganas) de leer las mismas noticias en diferentes medios, es posible que no se tenga un panorama “real” de las situaciones. Una parcialidad bastante evidente tiñe a los medios de comunicación, y es algo que cualquiera, en teoría, sabe. Sin ahondar en las cuestiones que llevan a cada medio a tratar las noticias de una manera u otra, me pregunto, ¿cuántos de los lectores de cada diario son conscientes de que, si leyeran otro, se trasladarían a una Argentina totalmente distinta?
Sucede con la mayoría de los hechos de la actualidad. Un caso sintomático podría ser, por ejemplo, el de las tomas de las escuelas, por haber sido un tema que estuvo en la agenda de los medios por un largo tiempo, y haber tenido varios vericuetos. El 13 de septiembre, por ejemplo, fue un día importante del conflicto: el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, volvía al país de Europa, y los medios querían saber qué diría con respecto al conflicto. Clarín, por su parte, tituló la nota sobre el tema diciendo “Para Macri, la protesta está politizada y aseguró que se va a cumplir con los 180 días de clases”; mientras que Página 12 le dedicó una nota de opinión (“Macri y el dilema de Buenos Aires”), en la cual aseguraba: “El jefe de Gobierno de la ciudad habló de los agitadores que encabezaban las tomas, reclamó el restablecimiento de la disciplina y no dijo nada de interés respecto de las soluciones que se le reclamaban.” Interesante también fue la opción de Tiempo Argentino que, en su nota titulada “Macri adelantó su regreso de Europa y hoy preside una reunión en el gabinete” decidió poner en la volanta: “Las escuchas ilegales, el derrumbe del boliche y la toma de escuelas son los temas de la agenda”, y una foto bastante sugerente:

En este caso en particular, es interesante también ver cómo se “juega” con la diferencia entre las protestas que se limitan al ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y aquellas que tienen un nivel nacional. En algunos casos, se equiparan; por ejemplo, Clarín el mismo 13 de septiembre, titulaba en otra nota: “Los estudiantes seguirán con las protestas, aunque ahora con un reclamo nacional”, y ponía en el copete: “El plan de lucha en reclamo de mejoras edilicias y mayor presupuesto educativo continuará con cortes de calle y clases públicas. Acusan tanto a Macri como a Cristina.”. Mientras tanto, Tiempo Argentino aseguraba en su nota (“Secundarios: comienza una nueva semana de tomas, cortes y marchas”) que: “La semana pasada se habían vuelto a tomar más de 20 colegios, debido al rechazo a la propuesta oficial del ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich…” y concluía afirmando: “Los secundarios marcharon el viernes al Ministerio de Educación de la Ciudad pero no fueron recibidos por su titular, quien ya había anticipado que no se reuniría con los alumnos. A partir de ahora, en cambio, Bullrich tratará en forma individual con los directivos de cada escuela.”, sin hacer mención, en ningún momento, de los reclamos a nivel nacional.
Así podría continuarse. Con el conflicto de los colegios y las universidades, que duró meses, la ley de servicios de comunicación audiovisual, el 82% móvil, los desempates de Julio Cobos en el senado, y un largo etc. Ahora me pregunto: ¿es correcto que cada lector viva en una Argentina distinta según qué medios consuma? ¿Afecta eso a la creación de lo que el sociológo Durkheim llamaría una “conciencia colectiva”? ¿Cambia los modos de manejarse y de ver el mundo de la sociedad?
También se los pregunto a ustedes, pues no creo ser palabra santa en el tema: ¿cuál es el rol que cumple y cuál el que debe cumplir el periodismo?
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Por Rocío Suárez
Twitter: @rociobsuarez