Mucho se habla de la crisis financiera actual y nuestro país no está exento de ella. Por eso, tenemos que agudizar nuestras habilidades y fortalezas para resaltar en las entrevistas laborales que encaremos para destacarnos de otros postulantes. A continuación van algunos consejos a tener en cuenta la próxima vez que asistas a una entrevista de trabajo:
1.Llegar puntual: sé que suena obvio y repetitivo porque escuchamos y leemos esto en todas partes. Pero es muy simple: si llegás tarde es casi imposible que te den el puesto que fuiste a buscar. Lo importante es llegar cinco minutos antes del horario pactado para la entrevista. No hace falta tampoco llegar media hora antes porque no van a poder atenderte, pero estar allí con cinco minutos de anticipación muestra interés y compromiso con el trabajo. Muchas empresas tienen un departamento de RR.HH. que dedican uno o dos días por semana a entrevistar de manera continua. Es por eso que si te retrasás, va a implicar necesariamente el retraso en la atención de los próximos postulantes.
2. Saludar alegramente: las primeras impresiones son las más importantes al momento de entablar una relación interpersonal. Aunque parezca insignificante, saludar con una sonrisa predispone al interlocutor a responder de la misma manera. Al contrario de lo que sucede en relaciones a largo plazo, en una entrevista laboral no tenemos tiempo de conocer al otro y modificar esa primera impresión en caso que haya sido desfavorable. Por eso tenemos que predisponernos positivamente para crear empatía desde el primer instante pero de un modo natural.
3. Vestir adecuadamente: adecuadamente significa vestir acorde a la situación y fundamentalmente al perfil de la empresa. No sobrecargar el vestuario no implica descuidarlo. La simplicidad siempre es un acierto; aquí vale la regla “menos es más”.
4. Cuidar gestos, posturas y tonos de voz: quienes estudiamos comunicación sabemos que no hace falta hablar para comunicar. La mayor parte de la comunicación interpersonal no surge de lo que decimos sino de cómo lo hacemos. Se recomienda no cruzar los brazos ni llevar las manos alrededor del mentón o la boca porque en el primer caso se trata de personas, en general, poco expresivas y muy introvertidas; y en el segundo, de personas poco creíbles. Al momento preciso de la entrevista, la mejor postura es sentarse de manera relajada, inclinándose levemente hacia delante. Esto muestra interés en el interlocutor. Recordá también mantener el contacto visual con el entrevistador y no mover exageradamente las manos porque puede demostrar ansiedad y nerviosismo.
5. Ir preparado: tenés que conocer algunos datos de la empresa que nos contactó para la entrevista; eso te va a servir para delinear el perfil de empleados que están buscando y adaptarte a él. Al momento de la entrevista es importante leer previamente el currículum que enviaste y, además de pensar respuestas a preguntas prefabricadas como ¿cuál es tu mayor defecto?, es fundamental prevenir otras repreguntas que pueden surgir a raíz de esta primera como ¿cuál es tu segundo mayor defecto? Este tipo de preguntas suelen descolocar al entrevistado para que responda con mayor sinceridad.
6. Hacer preguntas: es imprescindible para demostrarle al entrevistador que te importa ese trabajo y que estás realmente interesado en él. Para ello, es indispensable que hayas presado atención a la explicación que previamente te dio del puesto de trabajo que está vacante. También se pueden hacer preguntas sobre la historia de la empresa o la cantidad de empleados, pero tratar siempre de hacer algún interrogante sobre la descripción que haya realizado.
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por Tania Morbidoni



